¿Qué tranza?
Bueno es el primer día que escribo en este blog, espero tener la constancia de escribir todos los días. De que voy a escribir, realmente no se. Pero creo que encontraré eventualmente algo de que hablar. Al final creo que siempre hay algo que platicar por pequeño o extenso que sea.
Antes de que se me olvide. Algunas de las cosas que pudiese llegar a escribir, posiblemente pueden llegar a ser interpretadas de una manera diferente a la que trato de decir. Muchas veces (a veces sin notarlo) me refiero a un grupo de personas pertenecientes a grupos específicos (religión, política, lugar de origen, etc.) no de muy buena manera. De antemano les digo que no lo hago con desprecio o de alguna forma despectiva. Simplemente me gusta jugar. Si en algún momento quiero referirme negativamente a alguien o a algo, tengan por seguro que sabré hacerlo notar. Dicho lo dicho. Empezamos.
Hoy anunciaron los medios (los que yo vi o leí), que un periodista muy conocido el cual se dio a conocer a nivel nacional e internacional por sus extensos y completos trabajos sobre el narcotráfico lamentablemente murió.
Bueno, a que saco a colación esto. Dos cosas; primero como creo es sabido por muchas personas. Seas quien seas, eventualmente tu hora debe de llegar. Estés en la condición o estrato social que quieras. Vivas donde vivas, tengas la edad que se te de la gana. Simplemente llegando el tiempo te va a tocar. Es a juicio de algunos, una situación triste. Para otros es un proceso el cual tienes que sortear para pasar a otro nivel; mayormente espiritual aunque algunos hablan de reencarnación. Y tal vez para otros, como mi caso. Es una situación, simplemente desconocida. No hay ningún caso probado en el cual se demuestre que después de la vida hay algo. Nadie ha podido probar nada. Así que creo yo, que esta bien que pensemos en algo posterior a la muerte, pero sin dejar de pensar en este presente que es el que estamos viviendo (no se me ofendan esos cristianos). Tenemos que vivir todos los días no como si fueran el último, ya que esto a demás de ser muy fatalista, nos puede llevar a tener una conducta irracional, y no creo que de eso se trate.
Hay que tratar de vivir al máximo, haciendo todo lo que queremos, disfrutando cada pedazo de aire que entra a nuestro cuerpo (aunque este contaminado), disfrutando cada sonrisa que recibimos, cada beso que damos o nos dan. Tenemos que gozar todo lo que tenemos a nuestro alrededor por pequeño que este parezca. A ver, que tal si cierran por un momento sus ojos (primero acaben de leer, digo aunque sean de Sinaloa), y por ese momento imaginen que murieron, de que, bueno de lo que les gustara morir, la condición es que se tienen que imaginar que se murieron pero ahorita… pero que nos dicen que en realidad hay vida después de la vida y que una vez que estamos “allá” se nos permite voltear a ver la vida carnal, y nos dejan re-hacer lo que hicimos mal o nos dejan hacer lo que dejamos de hacer, o nos dejan decirles a nuestros seres queridos cuanto los quisimos y queremos y que nos dejan hacer todo lo que creemos que simplemente no se pudo hacer… A poco no se oye de “poca”. Pero y que tal si nos imaginamos que morimos y es lo único que podemos imaginar... denle una pensada. Y a ver luego que platicamos….
Allá arriba escribí que eran dos cosas por lo que sacaba a colación lo de la muerte del periodista. Así que la otra onda es esta; el tipo (que conste que dicen), era bueno en lo que hacía, es decir su trabajo. Un día le latió lo de la reporteada, así que se puso a darle para hacerla en eso. Con los años fue formando billete y prestigio, un día se dijo “y si ‘ora le entro con lo del narco, arre”. Y que le entra. Muchas fueron las amenazas que recibió por andar en esto, lo balearon y toda la cosa, pero ¿se echo para atrás? No. En algún momento a mi se me hace, hasta más fuerza le dio para seguirle. Y ahora van a decir… “!Y¡”… pues nada. Sólo supongo que es un ejemplo de que si se quiere hacer algo, todo esta en querer hacerlo… trabajando duro (y no hablo de meterse a una fabrica y sólo trabajar como negro) se puede lograr lo que uno quiera. Hay que echarle ganas, a cualquier cosa que se nos ponga entre ceja y oreja. Si le entramos a algo hay que darle con ganas para llevarlo a cabo. Si de repente se dan cuenta, que no es lo suyo. Pero que conste que se tienen que dar cuenta de eso por decisión propia, no por que alguien les dice, o por que ya se les andan rajando los pies. Si se dan cuenta que eso no es lo que quieren, ni hablar. A brincarle a otro lado, pero poniéndole igual o más ganas todavía.
Al rato.
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