martes, 28 de noviembre de 2006

Logros personales

¿Cuándo realmente estamos contentos con lo que hacemos?

A lo largo de los tiempos el hombre (en su generalidad) siempre ha buscado el tener más que los demás. Esto lo ha llevado a muchas cosas, a crear, inventar, desarrollar, a robar, destruir, envidiar, quitar, etc. No todo es malo, pero si la mayoría. Así que tenemos que el hombre siempre quiere más de lo que tiene. Pero ¿por qué no estamos a gusto con lo que tenemos? Yo creo que esto pasa por el simple hecho de que no somos tan humanos como suponemos. Más bien somos más animales de lo que queremos ser. Esta actitud perversa de poder tener más que los otros debe estar impregnada en el genoma humano en general, y dudo mucho que se pueda quitar. Así que lo que resta, es re-direccionar toda esa energía que tenemos en algo que nos brinde lo mismo, pero con las menores consecuencias.

Tenemos primero que nada plantearnos que es lo que queremos. Una vez establecido que queremos, es conveniente que valoremos con mucho cuidado la verdadera naturaleza de lo que estamos estableciendo como necesidades, deseos, o como quieran llamarlos. Al determinar con claridad qué, para qué, por qué, etc. estaremos seguros de que lo que establezcamos será realmente lo que nos hará sentirnos bien. Todo esto que hayamos puesto en la mesa, nos dará como primera instancia una idea clara de hacia donde nos dirigiremos.

Como casi todas las cosas, cuando pones la primera piedra, o das el primer paso estas más cerca de lograr lo que te propones que antes de haber empezado.

Mañana le sigo, porque ya me dio sueño. Al rato

No hay comentarios: